Publicado viernes 12 de agosto de 2022 en BEEP por Club Beep

¿Qué vas a ver aquí?
Te explicamos todo lo que debes saber sobre la extensión de archivo. ¿Qué es? ¿Para qué sirve? ¿Qué cosas hay que tener en cuenta? ¿Por qué es importante tener a la vista la extensión de los ficheros que hay en nuestro ordenador?
Hay miles de extensiones de archivo, pero en el día a día solo utilizamos unas pocas (doc, jpg, PDF), aunque lo hacemos de forma constante.
Una extensión de archivo es el sufijo del nombre de un archivo informático. Es decir, es la sucesión de caracteres —entre dos y cuatro— que van después del punto.
Cuando abres una imagen, un documento de texto o cualquier otra forma de archivo, seguro que te habrás fijado en esas letras al final del nombre del archivo.
Windows y macOS (sistema operativo de Apple) permiten que la extensiones de todos los archivos estén a la vista. Esto significa que las puedes visualizar sin necesidad de seleccionar el archivo en cuestión y de tener que seleccionar Propiedades (Windows) o bien Obtener información (macOS).
Por poner un ejemplo, en el archivo de imagen foto_boda_maria01.jpg, la extensión de archivo sería jpg.
La extensiones permiten que el sistema operativo vincule una tipología de archivo (determinada por la extensión) con el programa que debe abrir el archivo cuando haces doble click sobre este.
En otras palabras, gracias a las extensiones de archivo, el programa asociado a una extensión de archivo se abre al hacer doble click sobre un archivo con esa extensión. Al abrirse el programa, claro, se abre o carga el archivo.
Así, si las imágenes con la extensión jpg están asociadas a la aplicación Fotos de Microsoft en tu ordenador Windows, cada vez que hagas doble click sobre una imagen jpg, se abrirá Fotos de Microsoft para cargar la imagen.
Cuando quieres abrir el archivo jpg en Windows, el sistema operativo mira qué programa va asociado con los archivos jpg, abre el programa en cuestión, y carga la imagen.
Hay miles de extensiones de archivo. Pero si haces un uso convencional del ordenador para ocio y ofimática, en tu día a día manejarás un número limitado de extensiones.

Las extensiones de archivo más comunes son las siguientes:
Según el sistema operativo, podrás ver por defecto, o no, la extensión de los archivos. En caso de que no veas por defecto la extensión, puedes marcar la opción de que las terminaciones de los archivos se vean a simple vista. En Windows es tan sencillo como meterte en cualquier carpeta o en una ventana de Explorador de archivos, ir a Visualización, y marcar Extensiones del nombre del fichero o una opción similar.
Recomendamos que la extensión del archivo se pueda ver sin necesidad de indagar y de buscar sus Propiedades. Es decir, que veas la extensión de cada uno de los archivos que tengas en el escritorio o en tus carpetas.
Tener la extensión del archivo a la vista es…
En Windows, si borras la extensión de archivo, el sistema operativo deja de saber qué hacer con ese archivo en cuestión.
Si cambias el nombre foto_boda_maria01.jpg por foto_boda_maria01.txt, Windows intentará abrir este archivo de imagen con la aplicación asociada con la nueva extensión (txt). Si haces la prueba (hazla con una foto que sea una copia), te saldrá una sucesión surrealista de caracteres.
Como la cosa se puede liar, cada vez que intentes cambiar la extensión del archivo, Windows te pide confirmación no sin antes informarte de que «el fichero puede quedar inservible«.

Puedes abrir una misma tipología de archivo con programas diferentes. Pero, por razones prácticas, puedes elegir qué programa o aplicación es la que deseas que se abra cuando haces doble click sobre un fichero con una extensión determinada.
¿Cómo escoger el programa o aplicación que por defecto abre cada tipo de archivo? Es muy fácil.
Los archivos con terminación exe son potencialmente peligrosos. La razón es que son archivos ejecutables, que cuando los abres activan código que puede ser dañino. Por este motivo, solo hay que abrir un archivo acabado en exe si hay total confianza en la fuente.
De este modo, si descargas el ejecutable desde un sitio web de total confianza, no debería haber problema. Ahora bien, si el archivo exe te llega por vías menos fiables, lo recomendable es que no lo abras.
Los archivos ejecutables suelen tener una extensión de archivo exe. Sin embargo, hay centenares de otros tipos de archivos ejecutables. Así que podemos decir que un archivo con extensión exe es un ejecutable, si bien no todos los ejecutables tienen la extensión exe. Los archivos exe están pensados sobre todo para equipos con el sistema operativo Windows.