Publicado miércoles 2 de marzo de 2022 en BEEP por Club Beep

¿Qué vas a ver aquí?
¿Te salen muchas veces las fotos con móvil muy oscuras o muy brillantes? ¿O bien una parte de la imagen se ve bien, y la otra parte está oscura? La clave está en la exposición. En este post, te decimos cómo conseguir que tus fotos con el smartphone salgan por fin con una iluminación equilibrada.
Hacer fotos con el móvil en modo automático, e incluso haciendo ajustes manuales, no siempre ofrece un resultado perfecto. Con este post nos proponemos obtener el mejor resultado posible, porque si la foto solo está un poco sobreexpuesta o un poco infraexpuesta, siempre la puedes editar con un software de edición de imágenes.
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En el mundo de la fotografía, la exposición determina cómo de clara u oscura va a salir una foto. Una correcta exposición te permite obtener una fotografía de aspecto natural: ni demasiado oscura (falta de exposición) ni demasiado brillante (exceso de exposición).
La exposición, como saben todos los que han estudiado fotografía con las cámaras manuales, que no te lo daban todo hecho, depende de tres cosas.
Con las cámaras digitales, el modo automático de la cámara se ocupa de todo y hace un muy buen trabajo. Más tarde, los smartphones incorporan estas cámaras, y generalizan una forma automática de hacer fotos, que ha ayudado a democratizar la fotografía.
El rango dinámico de una cámara, también de la cámara de tu móvil, es el rango de valores de exposición disponibles.
Este abanico entre los colores más oscuros y más brillantes que puede capturar el smartphone es más estrecho que lo que el ojo humano puede ver. Por eso, siempre podemos perder nivel de detalle, mucho o poco, cuando tomamos una foto con un smartphone.

Antes de hacer la foto, el móvil mide el nivel de brillo u oscuridad de la escena, y estima qué valores de exposición utilizar (ISO, velocidad, apertura). El smartphone está calibrado para capturar la luz de una escena como si todo fuera gris medio, que es un promedio entre los claros y los oscuros que puede haber.
La mayoría de veces, este sistema funciona. Pero otras veces, el resultado deja que desear.
Por otro lado, también hay que tener en cuenta que las fotos en la pantalla del smartphone se ven más brillantes que cuando se imprimen en papel. Un factor importante es que la pantalla del móvil está retroiluminada, y el papel, no lo está.
Si estás fotografiando algo oscuro, sobre todo si ocupa un espacio relevante en el encuadre, el smartphone tenderá a sobrecompensar. Es decir, iluminará la imagen demasiado y, por tanto, sobreexpondrá la foto.
Cuando haces una foto con el móvil de algo que es muy brillante, el resultado muchas veces será una infraexposición. En otras palabras, faltará iluminación.
Las cámaras de los móviles son muy compactas, con unos sensores de imagen diminuta. Por eso a veces les cuesta trabajar con suficiente luz. Eso quiere decir que aunque tu ojo ve bien una escena oscura, a tu móvil le cueste más desenvolverse en ese escenario y la imagen que salga sea demasiado oscura.

La cámara del smartphone emplea un medidor de luz que permitirá definir la exposición adecuada. Hay diferentes modos de medición que dan prioridad a las cosas en el centro de la imagen o a objetos que parezcan importantes.
Esta metodología a veces falla. Por ejemplo, cuando aquello que queremos fotografiar está en el límite de la imagen. En este caso, el móvil haría la medición desde el centro de la escena, presumiblemente más brillante.
Con muchos móviles, lo que puedes hacer es tocar la pantalla para enfocar y para decirle a la cámara desde dónde debería medir.

Puedes seguir algunas pautas cuando estás haciendo fotos de una escena muy oscura o muy brillante.