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COVID-19: 10 consejos para que la gente mayor esté conectada

Las personas mayores pueden utilizar la informática y la tecnología para combatir el aislamiento social causado por el coronavirus causante de la COVID-19. Videoconferencias y muchas otras ideas basadas en la combinación de internet, ordenador y/o smartphone, permiten que las personas de más edad se sientan acompañadas y respaldadas.

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Personas mayores: Colectivo de riesgo frente a la COVID-19

Las personas mayores son el principal colectivo de riesgo frente al coronavirus causante de la COVID-19. Por ese motivo, es fundamental que las personas de más edad pasen el mayor tiempo posible en su hogar.

En caso de salir a la calle en los horarios permitidos, tienen que extremar las precauciones. Asi, deben cumplir de forma estricta las medidas que se exigen al conjunto de la población. Es decir, deben llevar mascarilla, evitar llevarse las manos a la cara y practicar el distanciamiento social (distancia de dos metros). Cuando regresen a casa, deben lavarse a fondo las manos con agua y jabón antes de tocar ningún mueble o elemento del hogar.

Asimismo, hijos, nietos, vecinos y amistades, deben echarles un cable. Esa ayuda consiste, sobre todo, en llevar la compra de comestibles, en traer los fármacos necesarios y en hacerles compañía virtual, a través de llamadas y videollamadas.

La tecnología, un poderoso aliado contra la soledad

Los mayores deben pasar todo el tiempo posible en casa para evitar la infección por el nuevo coronavirus. Se trata de una situación que se alargará hasta que se encuentren fármacos para tratar la nueva enfermedad y hasta que se lance una vacuna.

Ahora bien, la restricción de las salidas y la imposibilidad de estar cerca de hijos, nietos y amigos, causan soledad. Y esa soledad puede ser fuente de problemas mentales, como ansiedad y depresión.

Por ello, hay que hacer todo lo posible para que las personas mayores se sientan acompañadas. En la consecución de ese objetivo, la tecnología nos va a ser de enorme ayuda.

La mayoría de hogares cuentan con servicio de internet. Y en aquéllos hogares en los que no hay internet (muchas de esas casas son de personas de edad), suele haber, al menos, un teléfono móvil conectado a internet. Un smartphone permite utilizar servicios de mensajería instantánea como WhatsApp, hacer videollamadas y utilizar aplicaciones de salud y de todo tipo.

En el mejor de los casos, una persona mayor tiene en su hogar uno o más ordenadores conectados a internet, y un smartphone.

Con el portátil, el smartphone o la tableta, una persona mayor se siente menos sola, sobre todo, si vive sin ninguna compañía.

¿Qué permite la tecnología a una persona mayor en tiempos de pandemia?

  • Videollamadas con la familia y con los amigos
  • Videollamadas con médicos (en los casos en que esta práctica esté habilitada)
  • Mensajería instantánea (WhatsApp, Telegram y otras Apps) para reforzar la comunicación con las personas del entorno a lo largo del día y de la semana
  • Envío y recepción de emails
  • Participación en redes sociales y foros de comunidad
  • Realización de la compra online y de gestiones online
  • Consulta de noticias e información en internet
  • Consumo de plataformas televisivas de streaming, como Netflix o HBO (se necesita una Smart TV, una televisión inteligente)
  • Llamadas convencionales

No importa la edad: Es la hora de aprender nuevas tecnologías

El aislamiento social forzado por la COVID-19 obliga a aprender aún más de nuevas tecnologías. Y es que hay que seguir conectados.

Ese aprendizaje es, si cabe, más importante para las personas mayores, que deben practicar de forma muy estricta las medidas de distanciamiento social.

Las personas de más edad son cada vez más hábiles con la informática y con las nuevas tecnologías. Pero no cabe duda de que son el colectivo, en términos generales, con menos conocimientos en este ámbito. Por eso se impone enseñarles a sacar más partido a ordenador, smartphone, tableta y otros equipos y dispositivos

Por tanto, la tecnología es fundamental. Pero no hay que olvidar que las personas mayores no deben olvidarse de llevar un estilo de vida saludable, por lo que el uso de pantallas y dispositivos debe ser compatible con una dieta equilibrada y con la realización de actividad física.

Videoconferencias

Sobre todo es importante que conozcan las nuevas herramientas para la comunicación por vídeo. Puede ser Facetime (preinstalado en el iPhone o la iPad) o las videollamadas de WhatsApp (en cualquier smartphone con el programa de mensajería) o Hangouts (programa preinstalado en los terminales Android).

Las posibilidades son muchas. Desde el inicio de la pandemia por la COVID-19, nos hemos familiarizado con muchos sistemas de videoconferencia para usar en el móvil o en el ordenador conectado a internet.

Si te conectas desde el ordenador, dos buenas opciones son Skype y Zoom. La gracia de estos dos sistemas es que facilitan la presencia de varios usuarios en una misma videollamada. Por ello, son ideales para conectar a familiares y amigos dispersos por todo el país o por todo el mundo.

Echar una mano

No hace falta ser ningún experto, pero en muchos casos hace falta ayuda para configurar o para empezar a usar alguna de estas herramientas tecnológicas.

Muchas veces se trata de crear una cuenta de usuario y, otras veces, de saber qué pasos seguir. Por supuesto, puede ser de mucha ayuda el acceso de quien ayuda (un hijo, nieto o amigo), en remoto, al ordenador de la persona mayor.

Hay programas de acceso remoto de sencilla instalación. Estos softwares permiten que la persona mayor pueda dar acceso a su equipo informático a una persona de confianza con más conocimientos informáticos

1. Informática y tecnología para estar al día con familia y amigos

Las personas mayores pueden aprovechar las nuevas tecnologías, básicamente ordenadores y móviles, para estar en contacto con familia y amigos.

Llamadas y videollamadas

Cada día o de forma periódica, es bueno hacer una llamada de teléfono o realizar una videoconferencia. Es importante mantener la relación con las personas más queridas de forma virtual. Así es cómo se combate el aislamiento social.

Una llamada de unos minutos al día significa mucho para una persona mayor que está más sola que nunca por culpa de la pandemia de la COVID-19.

Las llamadas y las videollamadas son vitales para las personas de más edad, porque los encuentros presenciales han dejado, de momento, de ser una opción. Recordemos que son un grupo de riesgo. Por tanto, deben limitar sus salidas a la calle y, cuando lo hagan, limitar las relaciones sociales al máximo para no exponerse a situaciones de riesgo (por mucha mascarilla que lleven).

Una gran idea es poner en el calendario videollamadas con padres o abuelos. Una, dos, tres veces por semana. O las que se puedan.

¿Quieres saber como hacer que las videollamadas sean un éxito? Consulta el contenido COVID-19: 21 consejos para hacer videoconferencias desde casa.

Si estas citas están programadas en un calendario, se generará una expectativa para las personas mayores y para todos en general. Y esa motivación es muy positiva

Redes de solidaridad entre personas mayores

También es bueno que las personas mayores creen redes de apoyo mutuo. Aquellas personas de edad con una mejor salud y que estén más capacitadas desde un punto de vista tecnológico e informático, pueden echar una mano a otras personas cercanas de esa franja de edad que sean más vulnerables.

The Centers for Disease Control and Prevention (CDC), la agencia estadounidense de prevención y control de enfermedades, está recomendando la creación de “buddy systems“. Lo podemos traducir como “redes de colegas”. El objetivo es que las personas más vulnerables y aisladas estén conectadas.

Por supuesto, esas redes se pueden vehicular a través de grupos de WhatsApp y de llamadas y videollamadas.

La idea es atenuar la soledad y reforzar los vínculos emocionales. También se trata de ayudar a combatir las noticias falsas, que pueden causar más impacto en las personas más vulnerables y desinformadas. Está claro que con estas redes también se pueden organizar sistemas de ayuda para llevar la compra y cubrir otras necesidades.

La responsabilidad de las personas más jóvenes

En todos estos entramados de relaciones virtuales, el rol de las personas más jóvenes es crucial. Porque son estas personas las que tienen más libertad de movimiento y tienen menos riesgos frente a la exposición al nuevo coronavirus.

Por tanto, son las personas más jóvenes las que deben tomar la iniciativa en muchas ocasiones y preguntar por las necesidades de familiares, amigos, conocidos y vecinos de más edad. Ese ofrecimiento de ayuda es muy importante, porque muchas veces las personas mayores que se encuentran en una situación de más aislamiento social y de mayor fragilidad, tienen más dificultad para pedir ayuda.

La ayuda puede consistir en llevar la compra o en informar sin alarmismo sobre la enfermedad.

El distanciamiento social no tiene por qué significar aislamiento social.

2. Aplicaciones de salud

Las administraciones de salud pública han lanzado Apps específicas sobre la COVID-19 que pueden ser muy útiles.

Asimismo, han puesto en marcha canales con información de calidad en entornos como Telegram.

Por supuesto, también es bueno seguir los perfiles en redes sociales de las autoridades de salud.

Sitios web de referencia

3. ‘A dieta’ con las noticias

Estar conectado no significa estar enganchado a los canales de noticias durante horas, o pendientes del Time Line (los mensajes que van publicando y retuiteando los perfiles que sigues) de Twitter durante horas.

Los expertos aconsejan restringir la dieta informativa a un par de dosis diarias (mañana y noche, por ejemplo). Las personas mayores, como el conjunto de la población, también deben seguir esta pauta.

El objetivo es no obsesionarse, no caer en el alarmismo y no desarrollar ansiedad. Otro tema es el de los medios de comunicación a través de los cuales se recoge la información, ya que hay algunos que son eminentemente alarmistas

Una conexión o dos al día a los noticiarios televisivos es más que suficiente, ya que las cosas cambian poco en cuestión de horas. Sobre todo, hay que estar atentos a las nuevas indicaciones de las autoridades de salud.

4. Activismo social online

Las personas mayores que mejor se manejan con la informática pueden aprovechar las horas que pasan en casa para comprometerse con causas sociales y averiguar de qué manera ayudar. Hay plataformas, como Change.org, que promueven estas causas. Y en redes sociales, si tienes tiempo, puedes dedicarte a fomentar la concienciación acerca de algún tema que te interese: una patología, una injusticia, un derecho, etc.

La veteranía es un plus cuando se trata de impulsar reivindicaciones sociales. Se trata de todo un capital que puede beneficiar a causas de todo tipo.

5. Foros de internet

Una buena manera de contrarrestar la sensación de aislamiento social es participar en foros online sobre temas de interés para el usuario. Puede ser cualquier tema. Por ejemplo, cine clásico, modelismo, jardinería, bonsais, sellos o literatura.

Gracias a estos entornos online, las personas mayores pasarán de forma más amena las horas en casa. Y sentirán que forman parte de comunidades con intereses compartidos.

Estos foros solo requieren darse da alta, usualmente con una dirección de email. A partir de ahí, se trata de leer lo que publican los otros usuarios y de dar nuestra opinión cuando nos parezca bien.

6. Grupo de WhatsApp para hablar de pelis y libros

¿Qué tal crear un grupo de WhatsApp integrado por personas mayores afines para hablar sobre películas o sobre libros? Ya que los clubs de lectura y de cine no se pueden organizar de forma presencial por la COVID-19, la alternativa es poner en marcha un grupo con un número reducido de personas para comentar libros o filmes. El grupo, claro, puede ser intergeneracional, reuniendo a abuelos y nietos.

El grupo puede servir para que cada usuario comente qué contenidos televisivos o de cine en casa le han gustado. O para recomendar una novela o un ensayo.

Los usuarios del grupo también se pueden proponer ver la misma película durante la semana, para comentarla después. Y también pueden hacer lo mismo con un libro que, una vez leído, dará pie a una tertulia en el grupo de WhatsApp.

Las personas mayores con más dificultades visuales pueden acceder a un gran catálogo de libros en formato audio. Se trata de los audiobooks.

7. Juegos online

A través del smartphone o del ordenador, las personas mayores pueden acceder a juegos online. Para reforzar las capacidades cognitivas (por ejemplo, juegos de memoria) o para pasar el rato.

8. Televisión por streaming

En los últimos años, muchas personas mayores se han suscrito a plataformas de televisión por streaming. Gracias a estas plataformas, pueden acceder a contenidos de calidad en el momento que deseen y desde el equipo o dispositivo que quieran (Smart TV, ordenador o tableta).

Para las personas de más edad que estén jubiladas, estas plataformas tienen mucho sentido, ya que disponen de mucho tiempo libre en casa. Ahora las personas mayores disponen aún de más tiempo casero, dada la situación de confinamiento y de restricción de los movimientos causada por la COVID-19.

Los canales de TV generalistas también ofrecen contenidos a la carta, para facilitar el consumo de programas sin estar pendientes de la los horarios de la programación.

Para poder subscribirse a una plataforma de streaming, es necesario contar con servicio de internet en el hogar.

9. Tours virtuales en museos y conciertos en YouTube

Las personas mayores con una vida cultural más dinámica pueden compensar la ausencia temporal de toda esa oferta participando en tours virtuales en museos de arte. El tour virtual está disponible en el sitio web de muchos museos.

Otra idea es ver conciertos y actuaciones teatrales que teatros y auditorios han subido a YouTube para fidelizar a sus seguidores y ayudarles a pasar el tiempo de confinamiento.

En el caso de aquellas personas que no vayan tanto a museos, al teatro o a conciertos, ahora es una oportunidad magnífica para hacerlo de forma virtual.

10. Cuidado con las redes sociales

Las redes sociales tienden a la sobrepresencia de noticias falsas cuando se trata de temas con tanta alarma social y capacidad de polarización como la pandemia de COVID-19. Por eso es bueno ir con mucha prevención.

En redes sociales como Twitter, hay que seguir perfiles oficiales y expertos contrastados. Por otro lado, hay que evitar seguir todos aquellos usuarios abonados al alarmismo o a la desinformación. En Facebook hay que ir con especial prevención, ya que muchas fake news se propagan a través de esta red social.

El contacto con amigos y familiares en principio bien informados debe servir para tranquilizar y aclarar aquellas dudas surgidas por informaciones de dudosa calidad