Saltar al contenido

¿Cómo recuperar los CD donde grabaste datos hace 10 o 20 años?

Si tienes suficiente edad, es más que probable que grabases infinidad de datos (fotos, documentos de texto, PDFs, música, etc) en CD-R y DVD-R a finales de los años 90 y durante la primera década de los años 2000. Seguro que parte de esa información tiene un alto valor profesional o sentimental para ti. Pues bien, deberías saber que los discos ópticos grabables tienen una vida útil limitada, por lo que ahora algunos de esos soportes podrían dar errores o ser ilegibles. El Blog de BEEP te explica cómo recuperar y asegurar la integridad de los datos que quemaste en CD y DVD hace más de 10 años.

Puedes aprovechar los días de vacaciones de verano para recopilar todos tus CD-R y DVD-R, y así recuperar fotos que ya ni eras consciente de que existían. Y es que es probable que tengas esas imágenes guardadas en un CD-R que, a su vez, está almacenado en una carpeta repleta de CD que estaba en un rincón oculto de un armario que nunca abres

¿Qué es un CD-R y un DVD-R?

Un CD-R es un disco compacto grabable (Compact Disc Recordable).

Un DVD-R es un DVD-Grabable ((DVD-Recordable).

El reinado del CD

A finales de los años 90, el CD-ROM se popularizó como un magnífico soporte para almacenar datos, fotos familiares y canciones en formato MP3. El CD-ROM adquirió tanto protagonismo en la mesa-escritorio de los usuarios de ordenador, que incluso la Real Academia Española (RAE) intervino para sentar cátedra sobre cómo debía escribirse el nuevo término: cederrón.

El CD-R o CD grabable alberga hasta 700 MB (0,7 gigas), una capacidad de almacenaje que, en su momento, era enorme.

En unos tiempos en que los ordenadores tenían discos duros internos de poca envergadura, y en que los discos duros externos eran caros, los CD-R guardaban datos a un precio asequible. Aquellos pequeños discos compactos que tanto brillaban permitían aligerar el disco duro del PC y conservar de forma organizada todo tipo de archivos.

Si haces un repaso a tu colección de CD, encontrarás discos con fotos de viajes y familiares, y discos con archivos de carácter profesional. ¿Cuánto tiempo hace que no consultas esos archivos? Quizás ha llegado el momento de que recopiles esos discos ópticos, hagas inventario de qué conservan y te asegures de que los datos que te resultan importantes perduren.

A. Capa de policarbonato.
B. Capa reflectante metálica en la parte trasera del disco.
C. Capa de laca para evitar la oxidación de la capa B.
D. Etiqueta de impresión o de escritura.
E. El rayo láser que impacta en la capa de policarbonato y se refleja sobre la capa metálica, para luego volver y ser leído por el receptor.

Los datos de los discos ópticos se deterioran

Los CD-R y DVD-R almacenan datos en una capa de tinte orgánico fotosensible que el láser derrite cuando se escriben los datos. La mencionada capa de tinte no es del todo estable. Por ese motivo, puede descomponerse químicamente a lo largo del tiempo, lo que provoca una pérdida de datos.

Además, la capa reflectante en la parte superior del disco puede oxidarse, cosa que puede complicar la lectura de los datos.

Como resultado, algunos CD y DVD que grabaste a finales de los años 90 y a primeros de los años 2000, ahora podrían no ser leídos por los actuales lectores de discos ópticos. Sobre los discos ópticos que aún puedes abrir sin problemas, acecha la cuenta atrás. Es cuestión de tiempo de que acaben siendo inservibles, obsoletos.

¿Cuánto dura un CD-R o DVD-R?

Las estimaciones sobre cuánto puede durar un CD-R o DVD-R oscilan de forma exagerada, desde los dos hasta los 100 años.

Michele Youket, especialista en preservación de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos (EEUU), explica el por qué un rango tan amplio de la vida útil de esta tecnología. “Todo el mundo quiere siempre saber la respuesta a la misma pregunta: ¿Cuánto duran los CD? ¿Cuál es la duración media? [Pero] no hay una edad promedio, porque no hay un disco promedio”.

En 2004, la Biblioteca del Congreso de EEUU impulsó un estudio que estimaba la vida útil de los discos ópticos disponibles en aquel momento. Se simuló el envejecimiento de CD-R y DVD-R conservados en condiciones ambientales perfectas. Esos parámetros ambientales idóneos eran:

  • Temperatura de entre 1 y 10 grados (mucho frío, ciertamente)
  • Humedad relativa del 50%
  • Sin impacto de la luz solar
  • Nada de manipulaciones bruscas

Esta investigación concluyó que la mayoría de discos grabables guardados en condiciones ideales pueden durar un mínimo de 30 años. Ahora bien, los resultados variaban mucho según la marca de los discos compactos grabables. La otra gran conclusión fue que “los discos expuestos a condiciones más severas de temperatura y humedad relativa, experimentarían una vida más corta”.

Más factores a tener en cuenta

Según todo lo dicho, si has guardado tu colección de CD-R y DVD-R en un ático que se calienta en exceso en verano, es probable que una buena parte de tus discos se hayan dañado.

Pero hay otros factores en juego:

  • Calidad del disco (que depende del fabricante)
  • El tipo de tinte o colorante empleado en la producción del disco
  • La velocidad a la que se grabó el CD-R

En 2010, el Canadian Conservation Institute publicó un análisis minucioso que desglosó la vida útil estimada en función del tinte y de la composición de la capa reflectante. Como ocurría con el estudio de la Biblioteca del Congreso de EEUU, las estimaciones variaban mucho, desde los cinco hasta los 100 años de longevidad. El estudio canadiense determinó que los discos que duraban hasta 100 años eran los CD-R de más alta gama, que muy pocos consumidores utilizaban.

Incluso en las mejores condiciones, tus CD-R se deteriorarán pronto

Si tienes en cuenta los estudios mencionados, incluso habiéndose conservado tu colección de CD-R en las mejores condiciones, no puedes quedarte con los brazos cruzados.

Si has guardado un disco óptico de calidad media en el sitio perfecto, su vida podría durar unos 30 años. Como algunos CD-R acumulan ya 25 años de vida, deberías actuar ya. En el caso de que tu CD-R tenga un cuarto de siglo, solo le quedarían (hipotéticamente) unos cinco años de vida útil.

Cómo hacer copias de CD-R y DVD-R

Para hacer copias de tus CD-R y DVD-R viejos, necesitarás un lector óptico compatible con los discos. Los ordenadores, especialmente los portátiles, tienden a no incorporar lector óptico. Pero siempre puedes comprar un lector externo, que leerá los datos sin mayor problema (siempre y cuando los discos no hayan comenzado a degradarse).

Podrías tener la idea de leer los datos de tus discos antiguos con un lector que también sea viejo. Pero un lector vintage podría no funcionar en un ordenador moderno.

Hay varias maneras de copiar los archivos existentes en tus CD-R y DVD-R.

Opción 1: Copiar los datos de forma directa

Si tu ordenador reconoce los archivos que hay en tu CD-R o DVD-R, la fórmula más fácil es copiar manualmente los datos a tu disco duro o SSD.

Lo único que tienes que hacer es poner el CD-R o DVD-R en el lector, y abrirlo con tu equipo informático.

Si tienes que copiar muchos discos, lo recomendable es que vuelques el contenido de cada uno de ellos en una carpeta diferenciada. Importante: describe el contenido de cada CD-R. Por ejemplo: “CD 1 – Fotos de la boda de María 2001”

Opción 2: Crea imágenes de disco

A veces, te puedes encontrar que el contenido del CD-R o DVD-R corresponda a un software o plataforma que ya no utilizas. Por esa razón, podría ser imposible leer esos datos de forma adecuada en el entorno Windows de tu equipo. En este caso, puedes hacer un imagen de disco.

Una imagen de disco copia la estructura completa de un disco óptico, incluidos todos los datos de archivo y del sistema de archivos (si es que lo hay).

Para hacer una imagen de disco, puedes emplear el WinImage de Windows y la app Disk Utility del sistema operativo de Apple.

Haz copia de respaldo de la información que has extraído

Todos los soportes de almacenamiento, absolutamente todos, tienen una vida limitada. Es solo cuestión de tiempo que un CD-R, un disco duro o un pen drive se deterioren. Si tienes presente esta obsolescencia, tienes que ser una persona activa en la conservación de los datos.

Así que, una vez has hecho copias de todos los contenidos relevantes de tus CD-R o DVD-R, asegúrate de hacer copias de respaldo de esos datos en el futuro.

Utiliza la nube, un disco duro externo un servidor NAS, o el soporte que tengas a mano y que te ofrezca garantías.

Deberías ir haciendo copias de respaldo de forma regular de la información más crucial que desees preservar para siempre.

¿Qué hacer si no puedes leer un CD-R?

Estás haciendo copias de respaldo de CD-R o DVD-R, y das con un disco que no se puede leer o que da errores. En este supuesto, copia tantos datos como puedas, e intenta leer el disco en otro lector óptico. Prueba tantos lectores como tengas a mano.

Algunos discos se grabaron en su momento a altas velocidades, con altas tasas de error que el software de grabación iba corrigiendo. Estos discos compactos o DVD con errores son de más difícil lectura para los lectores de hoy en día. Por eso deberías probar con una unidad de lectura antigua, en caso de tenerla disponible.

Por otro lado, hay softwares que reivindican la capacidad de recuperar datos de suportes ópticos.

En caso de que los datos sean de importancial vital, necesitarás un servicio profesional de recuperación de datos. Para ello, ponte en contacto con tu tienda BEEP.

BEEP recupera los datos de tu disco duro

Recuerda que en tu tienda BEEP te van a ofrecer el servicio de recuperación de discos duros internos y externos. Si has perdido datos o no puedes acceder a tu disco duro, te recomendamos que vayas a tu establecimiento BEEP de confianza para recuperar esos contenidos.

El futuro de los CD

“Hay gente a la que le gusta tenerlo en sus manos. En particular, el CD es estupendo como regalo. Es bonito, brilla, es el motivo por el que la gente aún lo compra”, explica el padre de esta tecnología en una entrevista en un medio online español. En su opinión, el futuro es la nube.

En este contenido se habla sobre el “Apocalipsis CD” y sobre cómo “saltaron las alarmas”. No, los CD no son para siempre.