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Cómo organizar el lío de cables de tu ordenador

Cada vez que echas un vistazo a los cables que rodean a tu ordenador, y que están por debajo de tu escritorio, te echas las manos a la cabeza y te propones organizarlos. Pero no acabas de ponerte manos a la obra. El Blog de BEEP te expone de forma sencilla las pautas para ponerte en acción. El objetivo es acabar con el embrollo de cables que tanto afean todos aquellos espacios donde tienes un equipo informático conectado a todo tipo de periféricos y accesorios.

Los cables desorganizados y dispuestos de cualquier manera reflejan desorden, son desagradables de ver y dificultan la gestión de los diferentes dispositivos y equipos conectados a tu ordenador. Orbitando el ordenador, puedes tener una o más impresoras, un router, uno o más discos duros externos, y muchos otros ítems tecnológicos

¿Cables?

Tendemos a prescindir de los cables, pero no hay que olvidar que los cables son garantía de fiabilidad en las conexiones. Por poner un ejemplo, no es lo mismo conectarse por cable al router, que usar internet a partir de la señal de Wi-Fi. Por definición, el Wi-Fi es más inestable.

La idea es hallar un equilibrio entre equipos con cables y dispositivos sin cables (o wireless).

¿Por qué es importante tener los cables bien ordenados?

La pregunta podría parecer innecesaria, pero es bueno que seas consciente de la importancia de tener los cables ordenados y en su sitio.

Un espacio de trabajo en casa agradable

Si trabajas desde casa, una eficiente organización de los cables es condición necesaria para conseguir un lugar de trabajo agradable y productivo. Y es que un laberinto de cables sugiere caos y entorpece tu labor profesional.

A favor de la estética

En general, una disposición racional y discreta de cables, accesorios y periféricos, contribuye a la creación de espacios más diáfanos y estéticos en un hogar y en una oficina.

Para entender el valor estético de unos sencillos cables, imagínate una habitación bien decorada y ordenada, que tenga un ordenador envuelto en una maraña de cables. Al final, todo el esfuerzo por crear una estancia bonita y funcional, se desvanece por culpa del descuido a la hora de alinear y disponer bien los cables.

Podría parecer que los cables de debajo del escritorio quedan muy escondidos, pero lo cierto es que se ven. Y cuando hay un mar de cables sin orden ni concierto, el espectáculo no es agradable de ver.

Facilidad a la hora de desenchufar un equipo o dispositivo

Si cuando ves el embrollo de cables no te das por aludido, quizás sí que te sientas impelido a hacer alguna cosa al respecto cuando tienes que desenchufar una impresora o un disco duro externo. ¡Pero vaya lío! ¿Qué cable corresponde a cada cosa?

Mayor vida útil de los cables

Unos cables puestos de cualquier manera, pueden deteriorarse antes de tiempo. Una buena organización de los cables puede ayudar a una mayor longevidad de éstos.

Paso 1: Desenchúfalo todo

No se trata de hacer ningún apaño, ni de poner ningún parche. El objetivo es ordenar y clasificar todos los cables a la perfección. Para ello, tienes que desenchufar todo y separar todos los cables.

Ya puestos, puedes extraer cada cable de su equipo (siempre que la extracción sea posible). Así aprovechas para dejarlos bien limpios, para enderezarlos y para hacer inventario de todos los cables que utilizas.

Como resultado de este proceso, igual te das cuenta de que hay algún cable que ya no necesitas. Si es así, y se trata de una conexión que ya se ha quedado obsoleta, deshazte de ella

Paso 2: Pon la regleta en la pared o en el escritorio

Las casas u oficinas más nuevas suelen tener muchos enchufes en las paredes. Pero es casi seguro que te hará falta una regleta (base múltiple de enchufes).

La ubicación de este aparato es clave. Es recomendable que esté en un lugar de fácil acceso. Por ejemplo, colgada (atornillada) en la pared. O bien enganchada (con velcro) en el escritorio, en la parte inferior de la mesa o en un costado interior. A ser posible, que no se vea.

Lo más cómodo es situar la regleta en el suelo. Sin embargo, de esa manera los cables quedan más esparcidos y son mucho más visibles. Con una regleta en la pared o en el escritorio, los cables quedan mucho más recogidos.

Paso 3: Recoge los cables para acortarlos

Acorta los cables tanto como puedas para que no cuelguen y sean feos a la vista. Lo puedes hacer con velcros o con lazos ajustables (bridas) para cables que puedes encontrar en BEEP. Los lazos ajustables son más fáciles de manipular, pero también son más permanentes. Si quieres volver a extender el cable para cambiar la organización del espacio en que tienes el ordenador, debes cortar la brida preexistentes y utilizar una nueva.

Es interesante enrollar los cables con cuidado y esmero, hasta alcanzar la longitud necesaria. La parte de cable que has enrollado en una madeja, la puedes asegurar con el velcro o con la brida.

Recuerda que el aro en que recojas el cable, no debe tener el diámetro demasiado pequeño, porque podrías dañarlo. No hagas madejas demasiado compactas.

La idea es esconder la parte de cable que te sobre de la mejor manera posible.

No dejes de adecentar ningún cable. Acorta también los cables de los auriculares y de los cargadores.

Paso 4: Etiqueta cada cable

Es una idea muy simple, pero que te va a resultar de gran ayuda. Te proponemos que etiquetes todos los cables, y que lo hagas en cada uno de sus extremos.

Así, el cable de la impresora debe llevar sendas etiquetas que pongan “Impresora” en cada uno de sus extremos (el extremo que sale del equipo y el extremo que se enchufa a la red eléctrica).

Se trata de un consejo especialmente útil si estás en todo momento enchufando y desenchufando cosas de la regleta y de los enchufes de la pared.

Puedes utilizar cinta adhesiva con la que envolver cada uno de los extremos del cable. Una vez has dado la vuelta al cable, deja un poco de margen para el espacio de etiquetado, para poder escribir con un rotulador permanente el nombre del equipo o dispositivo.

Para etiquetar, también puedes utilizar Washi Tape, o cinta Washi.

Con el fin de diferenciar los cables, otra idea a tener en cuenta es utilizarlos de diferentes colores.

Otra ventaja de las etiquetas la aprecias cuando guardas cables con su correspondiente adscripción. Si todos los cables que conservas en una caja o contenedor están etiquetados, aclararte cuando sacas la caja de los cables es mucho más fácil.